Una organización puede ser conocida. Puede ser visible. Incluso puede ser considerada creíble. Sin embargo, nada de esto garantiza que sea percibida como legítima. La legitimidad representa un nivel más
Toda organización desea ser creíble, legítima, influyente y reconocida. Sin embargo, pocas veces se detiene a reflexionar sobre una realidad fundamental: las personas no pueden confiar en aquello que no